Una persona sale a escena. Utilizando el ilusionismo, y tres relatos particulares, nos induce a una experiencia engañosa sobre la naturaleza de la verdad.
Hay en esta obra un mago y su asistente utilizando todos los métodos ridículamente imaginables para percibir la pensión de una madre fallecida. Un agricultor adaptando su memoria para conseguir el cobro de una indemnización millonaria. Un defraudador encantador con mil identidades, saqueando a su entorno más cercano.
Es una farsa en tres actos, construida ante y con el público.